CONVULSIONES NEONATALES

CLASIFICACIÓN DE LA HIDROCEFALIA POSTHEMORRÁGICA Volpe ha clasificado los estados de la siguiente manera.
1) PROGRESIÓN LENTA DE LA DILATACIÓN VENTRICULAR: Dilatación moderada, apropiado aumento del Perímetro cefálico (PC) y presión intracraneal estable. Duración < 4 semanas
2) DILATACION VENTRICULAR LENTA PERSISTENTE. Duración mayor de 4 semanas.
3) DILATACION VENTRICULAR RAPIDAMENTE PROGRESIVA: Dilatación moderada a severa, excesivo crecimiento de PC y aumento de la presión intracraneana.
4) PROGRESION VENTRICULAR DETENIDA: Cese espontáneo de la dilatación ventricular o después de punciones lumbares y uso de medicamentos que disminuyen producción de LCR. Manejo de hidrocefalia posthemorragia: Para la progresión lenta de la dilatación ventricular la conducta es controles ultrasonográficos y esperar que se resuelva la hidrocefalia. Para la dilatación rápidamente progresiva la conducta invariable es la derivación ventrículo peritoneal. Algunos niños son tan extremadamente bajos de peso que mientras se llevan a cirugía debido a su crecimiento marcado de PC por excesiva producción de LCR, pueden requerir punciones ventriculares de drenaje (hechas por el neurocirujano). La controversia se presenta en los prematuros con dilatación ventricular lenta persistente. Al 65% se les resolverá en las siguientes 4 semanas y ellos no necesitan ninguna intervención. Si la dilatación continúa después de 6 semanas de diagnóstico debe considerarse la posibilidad de derivación ventrículoperitoneal. Las punciones ventriculares están asociadas a morbilidad importante en el período neonatal. Para los que persisten con dilatación lenta progresiva Volpe recomienda punciones lumbares secuenciales extrayendo 10 a 15 cc/kg de LCR. Algunos informes fueron preocupantes acerca de la inusitada alta incidencia de meningitis: 11 de 157 niños en “Ventriculomegaly Trial“(Cochrane Vol 3, 2004) desarrollaron infecciones, todos habiendo sido sometidos a punción lumbar al menos una vez. Sin embargo, el estudio colaborativo británico encontró que en pacientes con Punción Lumbar (PL) repetidas e hidrocefalia la incidencia de meningitis fue de 9% y el grupo control sin PL con hidrocefalia tuvo meningitis en el 5%. La meningitis es más común en niños con dilatación ventricular posthemorrágica. Los casos que la base de datos Cochrane de 2004 considera en que se debería hacer punción lumbar o ventricular son:
a) Deterioro en signos neurológicos con hipertensión de la fontanela
b) Disminución de las velocidades diastólicas por doppler en las ondas de arteria cerebral
c) Deterioro de los potenciales evocados sensoriales
d) Presión del LCR > 12 mm Hg Los medicamentos que disminuyen la producción de LCR como acetazolamida y furosemida han sido utilizados en la hidrocefalia con dilatación ventricular lenta persistente. Sus efectos secundarios (Nefrocalcinosis y trastornos ácido-básicos) han limitado su utilidad. Las complicaciones a largo plazo son compromiso sicomotor especialmente diplejía espástica, compromiso intelectual, porencefalia, retardos en desarrollo del lenguaje. Debe hacerse seguimiento por neurología pediátrica, terapia física y de lenguaje, neurocirugía, fisiatría y neonatología para todos los niños con riesgo neurológico.