DENGUE Y DENGUE HEMORRAGICO

Otras manifestaciones Puede presentarse compromiso neurológico tanto en las formas leves como en las complicadas del dengue y en cualquiera de las fases de la enfermedad. Se describen tres formas de manifestaciones neurológicas asociadas con la infección por dengue: las más comunes son inespecíficas como cefalea, vértigo, delirio, trastornos del comportamiento, somnolencia e irritabilidad. Menos frecuentes son las manifestaciones neurológicas severas, compatibles con encefalitis o meningoencefalitis, que incluyen depresión del sensorio, letargia, convulsiones, confusión, signos meníngeos, paresias, parálisis y pueden llegar hasta el coma. La encefalopatía aguda generalmente se recupera sin secuelas. También pueden manifestarse tardíamente otros signos neurológicos como paresias, temblores, polineuritis, amnesia, pérdida de sensibilidad, psicosis maníaca, depresión, demencia y síndrome de Guillain-Barré. El compromiso hepático, manifestado principalmente por hepatomegalia pocos días después del comienzo de la fiebre, puede causar dolor en hipocondrio derecho. En algunos casos puede no tratarse de verdadera hepatomegalia, sino desplazamiento del hígado respecto a su sitio habitual por el acumulo de líquidos extravasados. La hepatitis por dengue se ha venido describiendo cada vez más frecuentemente, generalmente no se asocia a ictericia y ocasionalmente puede evolucionar a hepatitis fulminante. El compromiso severo del hígado puede complicar el cuadro clínico del dengue, llegando a causar insuficiencia hepática. La disfunción hepática puede persistir por varios días hasta semanas. Ocasionalmente hay hallazgos clínicos y ecográficos de colecistitis alitiásica o de pancreatitis. La insuficiencia renal aguda en FHD/SCD, ha sido relacionada principalmente con la duración y severidad de la hipoperfusión renal, la cual es ocasionada por inadecuado reemplazo de líquidos durante la fase hipovolémica. Se han descrito otras manifestaciones renales como síndrome hemolítico urémico y glomerulonefritis aguda. La miocarditis por virus dengue tiene una baja incidencia y pocas veces causa insuficiencia cardíaca, pero puede manifestarse por el cuadro clínico característico y evidencia radiológica de cardiomegalia, ECG con cambios de voltaje de los complejos QRS con depresión de ST, inversión de onda T o señales de dilatación ventricular izquierda, SGOT, SGPT, CPK, y LDH elevados. Los estudios sobre infecciones transplacentarias por el virus dengue han llegado a conclusiones diferentes. La mayoría están de acuerdo en que se pueden presentar abortos o muertes fetales, pero no hay estudios sobre teratogenicidad, excepto un reporte de neonatos con defectos del tubo neural en los cuales se encontró una relación potencial con transmisión transplacentaria de infección por dengue en el primer trimestre. Se han reportado recién nacidos que han sufrido FHD y aunque difíciles de clasificar según los criterios de la OMS, han sido confirmados virológica o serológicamente y se han considerado casos de transmisión vertical del virus dengue durante el parto. Después de la primera semana de vida se han reportado casos de FD/FHD como casos primarios. Está demostrado paso de anticuerpos antidengue de la madre al feto y además se encuentran en la leche materna, lo cual sugiere que el amamantamiento protege al lactante temporalmente de infección por el mismo serotipo del dengue. Los pacientes con formas graves de FHD son propensos a infecciones bacterianas sobreagregadas como neumonías y algunas veces sepsis. Esta situación puede deberse a los efectos del virus sobre el sistema inmune o a coincidencia de infecciones. También pueden presentarse otras enfermedades concomitantes con las consiguientes dificultades diagnósticas y terapéuticas.