Tratamiento de la infección
en las quemaduras

La mortalidad asociada a Candida suele deberse a la insuficiencia renal relacionada con el tratamiento con anfotericina. Causas no bacterianas de infección Virus Cada vez es más frecuente reconocer infecciones víricas en la clínica de los pacientes quemados. Los análisis séricos prospectivos y retrospectivos han documentado una gran incidencia de infección vírica subclínica. Retrospectivamente, Linneman38 analizó sueros almacenados de niños quemados y encontró un incremento de cuatro veces de anticuerpos frente a citomegalo virus (CMV) en el 22% de los casos, y estaban aumentados los títulos de herpes simple en el 8% y de varicela zóster en el 5%. El estudio continuó de forma prospectiva, desarrollando el 33% de los niños una infección por CMV, una infección herpética el 25% y una infección por adenovirus el 17%. La infección por CMV aparece típicamente 1 mes después de la quemadura y se presenta clínicamente como fiebre de origen desconocido y linfocitosis39. Raramente afecta a pacientes que tienen menos del 50% de la SC con quemaduras. La infección por CMV aparece junto a otras infecciones bacterianas y micóticas, pero raramente altera la evolución clínica. Se pueden identificar las inclusiones del CMV en las células de varios órganos, pero no se ha descrito su presencia en la quemadura40. Los pacientes quemados que contraen la infección con mayor frecuencia son los que reciben múltiples transfusiones de sangre, que representan la principal fuente de contaminación. Además, se ha demostrado en un modelo de animales que la piel de cadá- ver puede transmitir esta infección. Las lesiones herpéticas son más frecuentes en la cicatrización de quemaduras de espesor parcial o en zonas donantes de espesor parcial (v. figura 10.28), si bien se pueden afectar otras superficies epiteliales, como la mucosa oral o intestinal. En este último caso, las lesiones herpéticas provocan erosiones y perforaciones. Las manifestaciones clínicas de las lesiones pueden venir precedidas por fiebre no explicada que no responde a la cobertura antibiótica habitual40. Las quemaduras de espesor parcial y las zonas donantes infectadas con el herpes se pueden «convertir» en lesiones de espesor total que requieren un injerto de piel para su cierre definitivo. Las lesiones hepáticas y suprarrenales necrotizantes pueden inducir insuficiencia de varios órganos y sistemas. La mortalidad de los pacientes con infección diseminada es el doble de la esperada en los pacientes de edad y tamaño de la quemadura similares. Los injertos de espesor parcial proporcionan una cobertura adecuada para una herida infectada previamente por el herpes41. La infección por varicela (varicela zóster) es frecuente en los niños en edad escolar y se disemina con rapidez mediante la inhalación del virus. Estas infecciones pueden poner en peligro la vida de un huésped inmunocomprometido y se han producido miniepidemias en las unidades de quemados pediátricas42.