Tratamiento de la infección
en las quemaduras

Las lesiones características con líquido aparecen en la zona de una quemadura de espesor parcial que está cicatrizando o ya ha cicatrizado, así como en epitelios y mucosas no lesionados. Debido a la fragilidad de la piel recién curada o cicatrizada, las vesículas son mucho más destructivas en la piel lesionada que en la piel no lesionada, y pueden presentarse como pústulas hemorrágicas y exudativas propensas a la infección secundaria, que cicatrizan más tarde. Los injertos de piel recién vascularizados se pueden perder y se debería retrasar la aplicación de un nuevo injerto hasta que las lesiones se mantengan quiescentes. El herpes simple y el herpes zóster se tratan sistemáticamente con aciclovir o valaciclovir por vía sistémica. Parásitos En esta época de viajes por todo el mundo, debemos mencionar aquellos microorganismos que son endémicos en el país de origen del paciente y que podrían complicar las quemaduras. Según un estudio realizado por Barret y cols. en 199943, se llegó a la conclusión de que los pacientes originarios de países del tercer mundo en los que había endemias parasitarias debían recibir tratamiento empírico con un fármaco antiparasitario al ser ingresados, preferiblemente metronidazol o mebendazol. Infecciones asociadas a las quemaduras Apertura de nuevas zonas e injertos «fantasma»: papel de la infección Las zonas en que aparecen nuevas aperturas en los injertos de las quemaduras, en zonas donantes o en zonas que cicatrizan espontáneamente se pueden atribuir normalmente a la colonización de la superficie (v. figuras 10.29 y 10.30). Normalmente, aparecen primero ampollas en las heridas que se rompen a continuación espontáneamente o por lesiones de rascado. Los cuidados habituales consisten en pomada tópica de mupirocina y lavados frecuentes con un jabón antibacteriano suave. Se toma una muestra para cultivo con torunda para identificar el microorganismo y los antibióticos sistémicos a utilizar, si se identifica una celulitis en la clínica. Las áreas más grandes pueden requerir la aplicación de un nuevo injerto cuando estén limpias. La foliculitis es un problema en particular en el cuero cabelludo y las superficies pilosas. Se aplica el mismo algoritmo de tratamiento, añadiendo el afeitado (v. figura 10.31). Un problema frustrante para el cirujano experto en quemaduras es la pérdida gradual de las áreas injertadas que habían prendido, con la desaparición del injerto en un proceso que se suele denominar «injerto fantasma» (v. figuras 10.32 y 10.33). Se desconoce la causa de este fenómeno clínico tan desalentador, aunque la más probable parece ser la proteólisis enzimá- tica en presencia de infección. Para combatir este problema desde que se aprecia por primera vez, se obtienen cultivos tópicos para identificar las colonas bacterianas y se inicia la aplicación de vendajes empapados en una solución de nitrato de plata o equivalente. En la serie de figuras 10.34-10.37 se muestra uno de estos casos. Cuando se disponga de los cultivos específicos, se puede obtener la sensibilidad tópica para tratar con mayor precisión las bacterias presentes. Sin embargo, aún no se ha confirmado el papel causante de las bacterias en este proceso. Condritis Las quemaduras de la oreja representan un reto para el tratamiento médico.