Tratamiento de la infección
en las quemaduras

Se ven pocas bacterias en caso de legionelosis, micoplasmas, neumonía y neumonía vírica. A menudo, el diagnóstico de infección pulmonar se basa en el lavado broncoalveolar cuantitativo (LBA) o cepillado protegido de la muestra (PSB) con un umbral de 104 microorganismos como signo de neumonía. La consecuencia clínica más importante es establecer una unidad estándar y utilizarla como guía para el tratamiento. En particular, para conocer los pató- genos habituales en la unidad, así como vigilar el cultivo de la herida del paciente y comenzar a tiempo un tratamiento antibiótico de cobertura amplia. Después, se suspende o se estrecha la cobertura cuando se disponga de toda la información. Recientemente, varios grupos de investigadores han demostrado que la mortalidad era mayor entre los pacientes con NAV que se consideraron retrospectivamente tratados con un antibiótico inadecuado, según los resultados obtenidos con cultivos de vías respiratorias bajas con LBA, PSB o aspirado traqueal, que entre los tratados con antibióticos a los que eran sensibles las bacterias aisladas. Sobre todo, en estos estudios también se proponía que el aumento de riesgo o de mortalidad persistían a pesar de los cambios introducidos en el tratamiento antibiótico inicial después de revisar los resultados de los cultivos de vías respiratorias bajas45,46. Estos estudios demostraron el aumento de la tasa de mortalidad hospitalaria en los pacientes que recibieron un régimen de antibióticos inadecuados antes de obtener los resultados de los cultivos, incluso cuando se ajustó según la cobertura de los resultados de las pruebas. En el estudio de Luna y cols. se encontró que los cambios posteriores introducidos en el tratamiento antibiótico, basados en los resultados de los cultivos del líquido del LBA, no redujeron el riesgo de mortalidad hospitalaria en los pacientes en los cuales se prescribió inicialmente un antibiótico inadecuado46,47. La prevención de la neumonía se puede mejorar con una higiene traqueobronquial aséptica meticulosa, utilizando una descompresión gástrica eficaz para prevenir los vómitos y aspirando en los períodos de íleo. En consecuencia, es importante limitar la intubación endotraqueal en los pacientes que necesitan absolutamente esa intervención, así como limitar la duración en la medida de lo posible. La función pulmonar se debe vigilar periódicamente en todos los pacientes con quemaduras extensas, en particular en los que tienen una lesión por inhalación, bajando el umbral para solicitar radiografías de tórax. Cuando se identifica un infiltrado pulmonar característico de bronconeumonía en la radiografía de tórax, si se sospecha una infección clínica se debe intensificar la fisioterapia pulmonar y la higiene y comenzar el tratamiento antibiótico con el fármaco que haya demostrado la máxima eficacia frente al microorganismo predominante, determinado por el programa de vigilancia bacteriana. Infección de una vía Las complicaciones infecciosas asociadas a los catéteres intravenosos e intraarteriales representan un problema importante, con independencia de la atención constante prestada a la técnica aséptica de inserción y al mantenimiento apropiado48.